Florida cerrará el controversial centro de detención “Alligator Alcatraz” en junio

Florida cerrará el controversial centro de detención migratoria “Alligator Alcatraz” en los Everglades tras meses de críticas, demandas legales y preocupaciones por las condiciones humanas dentro de la instalación.

Florida cerrará el controversial centro de detención “Alligator Alcatraz” en junio

COLLIER COUNTY, Fla. — El estado de Florida estaría preparándose para cerrar el polémico centro de detención migratoria conocido como “Alligator Alcatraz” a principios de junio, según reportes publicados por The New York Times y la afiliada de CNN, WFOR.

De acuerdo con múltiples fuentes familiarizadas con las operaciones del lugar, contratistas y vendedores que trabajan en la instalación fueron notificados esta semana de que los detenidos comenzarán a ser trasladados “a principios de junio” y que posteriormente el centro será desmantelado en las semanas siguientes.

La instalación, ubicada en una zona remota de los Everglades de Florida, fue inaugurada el verano pasado sobre la pista del Dade-Collier Training and Transition Airport, a menos de 50 millas del resort de Donald Trump en Miami. Desde su apertura, el centro ha sido objeto de controversia, protestas y múltiples demandas legales.

Aunque líderes republicanos promovieron la instalación como una herramienta importante dentro de las políticas migratorias del expresidente Donald Trump, el proyecto enfrentó fuertes críticas relacionadas con sus altos costos operativos, preocupaciones ambientales y denuncias sobre las condiciones humanas dentro del centro.

El gobernador Ron DeSantis confirmó recientemente que existían conversaciones sobre el cierre y aseguró que la instalación “siempre fue concebida como temporal.”

“Si apagáramos las luces mañana, podríamos decir que cumplió su propósito,” expresó DeSantis durante declaraciones públicas la semana pasada.

Según datos de ICE, el centro albergaba cerca de 1,400 detenidos hasta principios de abril. Sin embargo, todavía no está claro hacia dónde serán trasladadas estas personas una vez comience el cierre oficial de la instalación.

Diversos grupos defensores de los derechos de los inmigrantes, legisladores demócratas, ambientalistas y comunidades tribales se opusieron desde el principio a la existencia del centro. Algunos legisladores que visitaron las instalaciones el año pasado denunciaron condiciones extremas de calor, infestaciones de insectos, alimentación limitada y migrantes detenidos en espacios similares a jaulas.

Familias de detenidos y organizaciones legales también presentaron demandas relacionadas con acceso limitado a abogados y falta de privacidad en las comunicaciones. Recientemente, un juez ordenó que los detenidos tuvieran mejor acceso legal y llamadas telefónicas privadas y no monitoreadas.

Por otro lado, autoridades de inmigración defendieron las operaciones del centro asegurando que las condiciones cumplían estándares superiores a muchas cárceles del país.

El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) negó esta semana versiones de que el gobierno federal estuviera presionando al estado para cerrar la instalación.

“Florida continúa siendo un aliado importante en el avance de la agenda migratoria del presidente Trump,” expresó DHS en un comunicado.

El cierre de “Alligator Alcatraz” marca otro capítulo dentro del intenso debate nacional sobre inmigración, detención migratoria y derechos humanos, especialmente en un estado como Florida, donde la comunidad hispana y migrante continúa siendo una parte fundamental de su economía y tejido social.

Mientras continúan las discusiones políticas y legales, muchas familias y organizaciones comunitarias esperan que el cierre represente un paso hacia políticas migratorias más humanas y sostenibles.

Fotos: Meta - Wilfredo Cancio Isla